








Las familias madrileñas confían en los centros de Educación Infantil de Primer Ciclo y perciben que los centros privados cumplen, en la misma medida que los públicos, con unos requisitos mínimos, valorando mucho la capacidad de flexibilidad y adaptación que estos centros ofrecen a las necesidades de las familias. Esta sería una de las conclusiones del informe “Análisis de la situación de la Educación Infantil de Primer Ciclo en la Comunidad de Madrid” realizado por la CECE, junto con ACEIM y AMEPE.
El trabajo también pone de manifiesto que la Administración debe respetar la oferta existente en el sector, de manera que las necesidades de cubrir nuevos puestos no desplacen a los existentes o los hagan ineficaces. Además, el estudio considera necesaria la creación de un observatorio del Primer Ciclo de Educación Infantil en el que se debata el futuro de los centros de este nivel para estudiar y planificar las medidas correctoras que posibiliten soluciones adecuadas a las situaciones que viven los centros.
En lo relativo a los centros, el trabajo pone de manifiesto que, a pesar de que ahora el sector está viviendo una etapa de bonanza, no hay que olvidar que los picos demográficos supondrán una merma en la actividad, por lo que recomienda invertir en calidad del servicio y prestar especial atención en la formación y capacitación permanente del profesorado, así como en la puesta al día de las técnicas de dirección.
Finalmente, el estudio valora medidas de ayuda a las familias como los cheques-guardería que considera la medida social y política más justa, más económica y más respetuosa con la red privada. Los centros, por su parte, piden una mejora de la gestión de esta ayuda como pueden ser el ajuste de las fechas de la convocatoria, la confirmación de la concesión de la ayuda o la mejora del reparto para que el cheque llegue a las familias que lo necesitan.