Consideraciones de la CECE a la política
educativa
del nuevo Gobierno
Madrid, 16 de abril de 2004.- En el debate de investidura celebrado en el día
de ayer, el candidato a presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, anunció, tal y como afirmaba en su programa electoral, una reforma
de la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza (LOCE) "para
lo que, en las próximas semanas, el Gobierno de la Nación [...]
aprobará las disposiciones necesarias para suspender la aplicación
de la LOCE".
La
Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) considera
que para hablar de educación hay que tener siempre presente el artículo
27 de la Constitución, y desde esta perspectiva se pregunta si el programa
socialista "Educación, nuestra prioridad básica" es válido
desde la referencia constitucional.
La
CECE considera que es preciso destacar que en ninguno de los 10 puntos que conforman
el contenido del artículo 27 se cita a la enseñanza pública
como única vía para el desarrollo del sistema educativo español
y a cuya potenciación haya que dirigir los recursos humanos y financieros
de la administración. Por esta razón, la CECE cree que hay varios
aspectos en los que el programa educativo propuesto por el Partido Socialista,
y que será aplicado por el nuevo Gobierno de la Nación, que vulneran
el mandato constitucional.
Así,
si se toma como referencia el punto 1 el artículo 27 de la Constitución
que proclama "se reconoce la libertad de enseñanza" después
de declarar, que "todos tienen derecho a la educación", analizando
la propuesta socialista hay que preguntarse si ese derecho debe adquirirse mediante
el oportuno pago de servicio, porque la oferta de plazas gratuitas en niveles
no obligatorios sólo se garantiza en centros públicos.
Erróneamente
se está lanzando a la sociedad el mensaje de que la educación en
los centros públicos no cuesta nada, cuando la realidad es que su mantenimiento
tiene un alto presupuesto que pagamos todos los españoles con nuestros
impuestos, aunque sólo se beneficiarán de su gratuidad quienes elijan
ese modelo de educación.
Poniendo
otro ejemplo, teniendo en cuenta el punto 4 (La enseñanza básica
es obligatoria y gratuita) que establece como derecho fundamental para todos los
españoles la gratuidad con plena libertad de elección del centro
educativo, es de total rechazo que el programa socialista "pretenda potenciar
los valores y atender las necesidades solamente de la escuela pública y
laica en los términos del artículo 27 de la Constitución".
En la Carta Magna se
explicita que la educación básica es obligatoria y gratuita, sin
determinar, como ya hemos dicho, que sea la escuela pública la única
vía para obtener tal gratuidad. Para que las familias puedan ejercer su
derecho a la educación gratuita y su libertad de recibirla bajo el proyecto
pedagógico, filosófico o ideológico que se adecue a sus convicciones,
los centros de enseñanza de titularidad no estatal pueden solicitar acogerse
al llamado "régimen de concierto".
Con
la firma del "concierto educativo" ningún centro perderá
su condición de Empresa Privada, aunque en ella se basan las campañas
de descrédito hacia los centros "concertados" que el programa
socialista mantiene, creando hacia ellos desconfianza y alertando sobre su control
para evitar "malversación de fondos públicos en empresas privadas",
y es curioso que ese tipo de campaña sólo se dé en Educación,
cuando existen las mismas circunstancias en otros sectores.
Si
nos acogemos al punto 6 del mencionado artículo (Se reconoce a las personas
físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes,
dentro del respeto a los principios constitucionales), la CECE considera que existen
en el programa del PSOE propuestas que vulneran gravemente este punto, porque
establecen requisitos que están en contraposición con la libertad
de creación de centros; no se puede determinar que un centro que imparte
un proyecto pedagógico específico ajustándose a la legalidad,
quede excluido para ser "concertado"; y sin embargo, nada se opone a
su funcionamiento si el servicio de educación lo afronta económicamente
la familia.
No es admisible,
ni social ni políticamente, que conste como programa de educación
del Gobierno que sólo las familias con alta posición económica
puedan elegir la educación que desean para sus hijos. El mensaje subliminal
que se percibe es "si quieres elegir, paga". O, "sólo si
eliges la escuela pública laica, tendrás derecho a que todo sea
gratuito".
La CECE
considera que la propuesta socialista conculca gravemente la Constitución
en estos puntos esenciales:
-
No se garantiza el derecho de los padres a la libre opción de centro educativo,
con enseñanza gratuita.
-
No se respeta la libertad de creación de centros con proyecto pedagógico
o ideario definido.
-
No se aplican los recursos económicos para hacer realidad el principio
de gratuidad de la enseñanza básica obligatoria para TODOS LOS NIÑOS
ESPAÑOLES
No obstante
lo anterior, la CECE considera que el programa del PSOE es un programa hecho para
la oposición y se manifiesta esperanzada en que el buen hacer del nuevo
Gobierno tenga en cuenta estas reflexiones.